Vladimir Moreno Fundora avatar

Crónicas de lo Absurdo #25. Los Activos. [ES/EN]

vladimirmf

Published: 01 Jul 2026 › Updated: 01 Jul 2026Crónicas de lo Absurdo #25. Los Activos. [ES/EN]

Crónicas de lo Absurdo #25. Los Activos. [ES/EN]


🇪🇸 En Español


Crónicas de lo Absurdo #25

Los Activos

Hola querida comunidad holos-lotusHive account@holos-lotus, regreso una vez más para compartir una nueva entrega de esta serie:

Crónicas de lo Absurdo.

Esta es una serie de crónicas sobre lo cotidiano, sobre esas escenas que se repiten tanto que dejan de parecernos extrañas. Aquí no hay exageración ni ficción forzada. El absurdo no se inventa, se observa. Son textos nacidos de la experiencia diaria, de la espera, de las normas sin sentido, de los gestos que todos conocemos y que casi nunca cuestionamos. No pretenden dar respuestas, solo detenerse un momento y mirar con atención eso que hemos aprendido a aceptar.

En esta la vigésima quinta edición el tema es:

Los activos.


Comencé mi vida laboral en una gran empresa constructora.

Era una entidad con presencia en todo el país, con sucursales en cada provincia y con un alcance amplio en prácticamente todas las especialidades de la construcción: desde el movimiento de tierras hasta acabados finales, pintura de edificaciones, obras industriales, montaje tecnológico, construcción de oleoductos y tanques de combustible, entre otras muchas actividades.

Era una empresa con experiencia, con equipos, y sobre todo, con conocimiento acumulado.


Con el tiempo comenzaron a producirse cambios en los niveles de dirección.

Y como ha ocurrido en otros sectores, esos cambios no siempre trajeron consigo mayor experiencia técnica.

En muchos casos, los puestos de dirección pasaron a ser ocupados por perfiles más enfocados en la gestión inmediata de problemas, el impulso organizativo o el cumplimiento de metas, más que en el conocimiento profundo de la actividad constructiva.


En ese contexto ocurrió una de las historias que más recuerdo.

En un momento determinado se decidió realizar una revisión de activos.

La orientación era clara: todo equipo que no estuviera en explotación debía ser evaluado y, en muchos casos, enviado a materia prima.


En teoría, la idea buscaba ordenar recursos.

En la práctica, el resultado fue muy distinto.



Fuente Pixabay


Equipos completos de movimiento de tierra fueron dados de baja.

Bulldozers, cargadores frontales y otras maquinarias pesadas —algunas prácticamente nuevas— fueron desarmadas o destruidas debido a fallos que, aunque serios, eran perfectamente recuperables en condiciones normales de trabajo.

Se desmontaron componentes hidráulicos, se cortaron estructuras, se fragmentaron piezas esenciales con la finalidad de enviarlas a reciclaje como materia prima.


El tiempo pasó.


Un año después, la situación cambió nuevamente.

Se decidió crear una brigada especializada en movimiento de tierras.

Y la empresa donde se había realizado aquella depuración de equipos fue seleccionada como una de las encargadas de aportar maquinaria para esa nueva tarea.


Entonces comenzó la búsqueda.


Pero los equipos ya no estaban.

Lo que antes había sido considerado “activo prescindible” ya no existía como maquinaria recuperable.

Había sido transformado en otra cosa.

Materia prima.


Y fue en ese punto donde apareció el absurdo.

Porque no se trataba de falta de recursos nuevos, ni de imposibilidad de adquirir equipos.

Se trataba de haber convertido en irreparable aquello que luego se volvió imprescindible.


A veces las decisiones no fallan en el momento en que se toman.

Fallan cuando el tiempo demuestra lo que no se previó.


Y en este caso, la pregunta no era por qué faltaban equipos.

La pregunta era más simple y más incómoda:

¿Qué se había hecho con ellos cuando todavía eran útiles?


Hasta aquí esta vigésima quinta crónica. Gracias por leer y espero sus comentarios al respecto.

Las imágenes son de Pixabay y utilicé el DeepL Translate para la versión en inglés.


🇬🇧 In English


Chronicles of the Absurd #25

Assets

Hello dear holos-lotusHive account@holos-lotus community, I return once again to share a new entry in this series:

Chronicles of the Absurd.

This is a series of chronicles about everyday life, about those situations that repeat themselves so often that they stop seeming strange. There is no exaggeration or forced fiction here. The absurd is not invented; it is observed. These texts are born from daily experience, waiting, meaningless rules, and behaviors we all recognize but rarely question. They do not seek to provide answers, only to pause for a moment and look carefully at what we have learned to accept.

In this twenty-fifth edition, the topic is:

Assets.


I began my professional life in a large construction company.

It was a nationwide organization with branches in every province and a wide range of construction specialties: from earthworks to finishing works, industrial painting, technological installations, pipeline construction, and fuel storage tanks, among many others.

It was a company with experience, equipment, and above all, accumulated knowledge.


Over time, changes began to occur in the management structure.

And as has happened in other sectors, these changes did not always bring greater technical expertise.

In many cases, leadership positions were filled by profiles more focused on immediate problem-solving, organizational drive, or meeting targets, rather than deep technical knowledge of construction activities.


In that context, one of the most memorable events took place.

At a certain point, a review of assets was ordered.

The instruction was clear: any equipment not in operation had to be evaluated and, in many cases, sent to raw material recovery.


In theory, the idea was to optimize resources.

In practice, the result was very different.



Source Pixabay


Entire earthmoving fleets were decommissioned.

Bulldozers, front loaders, and other heavy machinery—some of them practically new—were dismantled or destroyed due to failures that, although serious, were still recoverable under normal working conditions.

Hydraulic components were removed, structures were cut, and essential parts were broken down for recycling as raw material.


Time passed.


A year later, the situation changed again.

A specialized earthmoving brigade was created.

And the same company where those equipment decisions had been made was now selected as one of those responsible for providing machinery for this new task.


Then the search began.


But the equipment was no longer there.

What had once been considered “non-operational assets” no longer existed as recoverable machinery.

It had been turned into something else.

Raw material.


And that was where the absurdity appeared.

Because the issue was not a lack of new resources or an impossibility of acquiring equipment.

It was the fact that something useful had been made irrecoverable, only to become essential again later.


Sometimes decisions do not fail at the moment they are made.

They fail when time reveals what was not foreseen.


And in this case, the question was not why equipment was missing.

The question was simpler and more uncomfortable:

What had been done with it when it was still useful?


This concludes the twenty-fifth chronicle. Thank you for reading and I look forward to your comments.

The images are from Pixabay and the English version was translated using DeepL Translate.


Thank you for reading.
Special thanks to bradleyarrowHive account@bradleyarrow for supporting the community.


Leave Crónicas de lo Absurdo #25. Los Activos. [ES/EN] to:

Written by

Aprender, crecer, compartir 📩 Telegram: https://t.me/vladimirmf

Read more #hive-131951 posts


Best Posts From Vladimir Moreno Fundora

We have not curated any of vladimirmf's posts yet. But you can encourage our curation team to review posts by visiting them regularly and by referring other readers. Because we give priority to frequently read content.

More Posts From Vladimir Moreno Fundora